También en este pueblo se estilaba como antiguamente, es decir que cada familia llevaba a su casa a un músico para cenar. Yo recuerdo que me ha tocado, bueno como a los demás, a casa de una familia encantadora, y para que contaros lo que había de cena, no quisiera exagerar pero apuesto que habría tres o cuatro platos distintos y a cada uno mas bueno, el problema es que acostumbrado a no comer mucho, ya con el primero estaba lleno y ellos insistiendo para que cenase mas, para que no pensaran que no me gustaba pues venga a cenar mas, menuda panzada que he cogido esa noche, pero me repito estaba todo buenísimo y bueno la vergüenza era terrible para cada uno de nosotros que íbamos a las casas sin conocer a nadie, pero eran todos personas encantadoras.
El 24 y 25 lo hacemos en Jarrio de Coaña
-267.jpg)
ANéCDOTA DE JARRIO DE COAñA
Al final de la noche, no se lo que había pasado, o bueno quizás nada, pues tengo que reconocer que por aquel entonces me enfadaba casi por nada, la cosa es que, cuando todo estaba ya en el camión metido, arranco y marcho dejándolos a todos en pie, teníais que haber visto a nuestro cantante LUíS corriendo detrás del camión, dando saltos, cagandose en la puta que era una costumbre en el y gritándome que por hay que no era que diera la vuelta, la comedia padre.
Como no tengo ningún sentido de la orientación, sin saber para donde iba hago unos cuantos kilómetros cuando de repente veo una cosa extraña delante de mi, los focos del camión relucían mucho, tan solo me dio tiempo de frenar y pararme a pocos metros del mar, menudas gotas de sudor que me caían, no os podéis imaginar.
Después he regresado a recogerlos, creo que la bronca ha sido gorda, digo la que me han echado.
Después contaban ellos, que habían preguntado a un señor de estos que se quedan hasta el final de la noche y que ya no saben si van o vuelven, pues los grados de alcohol son muchos a esas horas de la madrugada, le preguntan que si había visto pasar algún camión y que este les había respondido, “ahora mismo no pero esta tarde pasaron unos cuantos, ellos cuentan también que no sabían si reír o llorar.
¡Que recuerdos de estos años! Son inolvidables.
El 27 volvemos al Club Náutico de Gijón
MES DE AGOSTO
El 3 lo hacemos en el Club Náutico.
El 4 vamos a Guriezo
ANéCDOTA DE GURIEZO
Aquí, nuestro cántate LUíS no pudo venir ya que tenia que empezar a trabajar antes de lo previsto, como el contrato estaba hecho para 5, encontramos en DIMAS un amigo del pueblo el remplazante para esta ocasión, no era cantante ni músico tampoco, le hemos puesto con una pandereta en el escenario y la cosa ha pasado así.
JUAN MANUEL Y DIMAS ANGEL
FRASE DEL DIA:
YO LA LLEVABA A MI ISLA EN MI CABALLO LOZANO.
ELLA ERA MI PRINCESITA, YO ERA SU PRÍNCIPE AMADO.
SUS MANOS EN MI CINTURA FUERTEMENTE ENLAZADOS.
MIL PROMESAS NOS HEMOS HECHO.
QUE EL VIENTO SE LAS HA LLEVADO.
Escrito por:Jose Camus 07 de Mayo 2006
Juan Manuel, Luis Rómulo, Jose, Cholin, Luis
NUEVA ANéCDOTA TAMBIEN AQUí:
Esta vez le toca el turno a nuestro bajista LUíS RóMULO, habíamos terminado de actuar y nos ponemos a recoger el material, el suelo de este escenario estaba hecho con tablones de mas o menos unos 20 centímetros de ancho, estaba todo prácticamente recogido, bajamos para meterlo en el camión, LUIS RóMULO se queda arriba, cuando nos damos la vuelta, no lo vemos en el escenario, era como si se lo hubiese tragado la tierra, que había pasado, pues había pisado en el borde del escenario, uno de los tablones estaba mal encajado el tablón va para abajo, se da la vuelta y con la parte opuesta le da a nuestro bajista en la cabeza y para no dejar solo el tablón debajo del escenario le va hacer compañía, bueno creo que nos hemos estado riendo durante una semana completa.
El 20 actuamos en el Club Náutico de Gijón.
El 22 vamos a Berodia.
ANEZDOTA DE BERODIA:
Este pueblo queda para la zona de Cabrales es un lugar con unas vistas preciosas.
Aquí había una chica que no podía vernos sin tocar, se pasaba la noche al lado del escenario y nada más que anunciábamos que hacíamos un descanso, se ponía al lado de la escalera por la cual bajábamos y cuando nos poníamos a bajar nos decía ¿A dónde vais? “Venga para arriba a tocar, a tocar”.